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El chino y el arroz.

diciembre 21st, 2011 | Publicado por admin en Fabulas

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, en ese momento vio que otro hombre de origen chino ponia un plato con arroz en la tumba vecina. El hombre, se dirigió al chino y le dijo: 

- Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz…?

-Sí, respondió el chino, ¡cuando el suyo venga a oler sus flores…!

Moraleja:

Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede desarrollar. Las personas somos diferentes, por lo tanto actuamos y pensamos diferente.

Tratemos de no juzgar… sino solamente comprender y, si no podemos comprender, respetemos su opinión!

Tener opiniones diferentes es algo natural. No es necesario estar de acuerdo!, sino comprender que tenemos derechos a ver las cosas de la manera que creemos que son. Una cosa es discrepar y opinar diferente y otra muy distinta es juzgar la “bondad” o “maldad” de las creencias u opiniones del otro.

Cuanto más desarrollemos la capacidad de comprender, mucho mejor será nuestra forma de expresarnos.

“La persona que cambia, puede equivocarse… la que no cambia, lo mas probable es que viva equivocada”.

Estas son 5 simples reglas que ayudan en la busqueda de la felicidad, según la sabiduría oriental:

1. Libera tu corazón del rencor y del odio.

Vivir con una emoción negativa, no es saludable!. Estar pendiente de la acción del otro, nos quita libertad. Perdonar no es un acto de resignación, perdonar requiere coraje. Cuando aprendemos a perdonar, alcanzamos nuestra independencia, podemos actuar en base a los principios propios y no del espejo social. Odiar es el sentimiento más negativo que podemos expresar, el odio se caracteriza por desear todo el mal posible a otra persona. Si el odio se justifica por una acción de alguien, no caigamos en el mismo nivel del que odiamos, si aprendemos a superarnos emocionalmente, lograremos el equilibrio interior que nos hace mejores y nos conducen a un camino de bienestar.

2. Libera tu mente de preocupaciones.

Se dice comúnmente, que en lugar de “preocuparse”, hay que “ocuparse” y de esto se trata cuando queremos liberar nuestra mente de preocupaciones. Todas las situaciones tienen más de una alternativa, muchas veces una preocupación es más una falta de creatividad de respuesta que un problema real. En ocasiones nuestra falta de creatividad es consecuencia de nuestro estado emocional, por lo tanto frente a un problema, el primer paso es tomar distancia, intentar ser parte de la solución y no del problema.

3. Vive sencillamente.

Hay un proverbio que dice “rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita”, de esto se trata vivir sencillamente. Seguramente ha experimentado la vivencia de desear algo material con mucho ansiedad y ha puesto todo el empeño en buscar alternativas para poder acceder a eso material tan valorado (una cartera, zapatos, camisa, auto nuevo, etc.), también se vive esa emoción de que cuando lo poseo soy otra persona, mejor que la de antes! y luego… a medida que pasan los días y los meses, esa cosa maravillosa va perdiendo importancia, porque aparece una nueva, mejor!. Vivir sencillamente es concentrarse en los valores esenciales de la vida para ser Feliz y tiene que ver con el punto siguiente, que es nada más, ni nada menos que contribuir con los demás.

4. Da más.

“Para recibir, primero hay que dar”. No sólo para recibir, se le da signicado al verbo “dar”. Cuando podemos ayudar a alguien, tanto sea desde un consejo, hasta cualquier tipo de compromiso, la recompensa es enorme. En una sociedad cada vez más individualista, que saquemos adelante nuestra solidaridad, simplemente conmueve!. El ser humano es maravilloso, tenemos esa capacidad de sentirnos plenos cuando ayudamos a alguien, cuando podemos contribuir con alguien. Nada produce más satisfacción duradera que el reconocimiento y para ser reconocido… debemos actuar en consecuencia.

5. Espera menos.

Cuando damos, a cambio de algo, no sirve. Porque en este caso no estamos dando, sino que estamos negociando o transando y eso se percibe, se siente. Esperar menos es actuar en base a la propia conciencia, comprender que lo que hago, lo hago porque con hacerlo me siento bien, sin necesidad de nada más. Cuando logremos esto, estaremos en la cúspide de la realización como seres humanos.

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